Hoy os traigo un tema que todos conocemos profundamente: los conflictos humanos. En una sociedad todos tenemos relaciones humanas de varios tipos. Somos hijos, padres, novios, compañeros de calse o de trabajo, etc. Hay una cosa en común entre todas esas relaciones. Que puede haber conflictos.

Primero creo que deberíamos distinguir entre los conflictos temporales y permanentes. Porque puedes tener conflicto con un dependiente, un doctor, un desconocido, es decir con personas no importantes. Estos son los conflictos temporales, porque es muy probable que estos conflictos no tengan mucha importancia a largo plazo. Entonces hay que solucionarlos rápido y no preocuparse demasiado por ellos. Hay que solucionarlos de una manera constructiva. No le hagas daño a la otra persona, tu objetivo sólo sea solucionar el problema lo antes posible.
Pero claro, si el conflicto lo tienes con alguien con quien pasas mucho tiempo junto, pues el problema es permanente. En este caso pienso que podemos distinguir dos categorías.

El segundo caso es tener conflictos con las personas que has elegido tú. Por ejemplo tus amigos y tu pareja. Entonces si la relación funciona bien y no queréis dejar que acabe, hay que trabajar duro y con mucho cariño para solucionar los problemas. Porque cualquier relación humana requiere trabajo para que funcione bien. Pero vale la pena trabajar.

Os deseo mucha fuerza para trabajar en vuestras relaciones y también relaciones para las que valga la pena trabajar.

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